El seguro de comunidad cubre los riesgos que se pueden producir en el edificio, ocasionados en  elementos estructurales y constructivos del edificio, revestimientos, instalaciones fijas del edificio, jardines, construcciones recreativas y dependencias anexas como el garaje o  trasteros, así como la responsabilidad civil de la comunidad por daños ocasionados a terceras personas.

el seguro de comunidad se centra en cubrir la responsabilidad civil derivada de la propiedad de los elemento e instalaciones comunes del edificio, e incorpora habitualmente también coberturas como responsabilidad civil patronal por los daños físicos sufridos en un accidente laboral por los empleados de la comunidad y/o la responsabilidad de los miembros de la Junta Rectora de la misma por los daños y perjuicios que puedan causar a la propia comunidad, entre otras coberturas.